







La Fundación Cultural Miguel Hernández, la Asociación de Amigos de Miguel Hernández, el Institut Valencià de la Joventut (IVAJ),la Universidad Miguel Hernández de Elche, la Federación Territorial Valenciana de Muntanysme y los Ayuntamientos de Orihuela, Redován, Callosa de Segura, Cox, Granja de Rocamora, Albatera, San Isidro, Crevillente, Elche y Alicante organizan esta Senda del Poeta en homenaje al reconocido escritor oriolano.





El fenómeno es provocado por el viento, cuya fricción con la superficie del agua produce un cierto arrastre, dando lugar primero a la formación de rizaduras (arrugas) en la superficie del agua, llamadas ondas u olas capilares, de sólo unos milímetros de altura y hasta 1,7 cm de longitud de onda. Cuando la superficie pierde su lisura, el efecto de fricción se intensifica y las pequeñas rizaduras iniciales dejan paso a olas de gravedad. Las fuerzas que tienden a restaurar la forma lisa de la superficie del agua, y que con ello provocan el avance de la deformación, son la tensión superficial y la gravedad. Las ondas capilares se mantienen esencialmente sólo por la tensión superficial, mientras que la gravedad es la fuerza que tensa y mueve las olas más grandes.
Cuanto mayor es la altura de las olas, mayor es la cantidad de energía que pueden extraer del viento, de forma que se produce una realimentación positiva. La altura de las olas viene a depender de tres parámetros del viento, que son su velocidad, su persistencia en el tiempo y, por último, la estabilidad de su dirección. Así los mayores oleajes se producen en circunstancias meteorológicas en que se cumplen ampliamente estas condiciones.
Una vez puestas en marcha, las olas que se desplazan sobre aguas profundas disipan su energía muy lentamente, de forma que alcanzan regiones muy separadas de su lugar de formación. Así pueden observarse oleajes de gran altura en ausencia de viento.





La primavera ha llegado y este año amenaza con ser muy dura para las personas con problemas de alergia. Las lluvias y nevadas sufridas durante el invierno han favorecido la floración y el aumento del nivel de polen de gramíneas en el aire.
Saber diferenciar la alergia de otras dolencias y conocer cómo hacerle frente es fundamental para que podamos disfrutar de la primavera sin sufrir complicaciones.
Alrededor del 20% de la población española sufre esta patología y sus síntomas suelen ser estornudos, conjuntivitis, rinitis (inflamación de la mucosa de la nariz), congestión nasal, tos e incluso asma.
Un 82% de los alérgicos vive en medios urbanos, frente al 18% que lo hace en zonas rurales y se ve afectado principalmente por el polen que proviene de los olivos.






Su término municipal ocupa un estrecho y quebrado valle labrado por el llamado río Torremanzanas o río de Torremanzanas (río-rambla que desemboca en el Monnegre), y está limitado por los municipios de Jijona, Alcoy, Benifallim, Penáguila y Relleu.
El origen remoto de la localidad radica en un castillo musulmán; una antigua torre almohade (s. XII-XIII) situada en la parte alta de la población, conocida como la Casa alta, da el nombre al municipio y es símbolo de éste. Tras la Reconquista, fue anexionada a la Corona de Aragón. Torremanzanas estuvo dependiendo del Ayuntamiento de Jijona hasta su segregación en 1794, constituyéndose desde entonces en ayuntamiento propio. En 1805, se le otorgó el título de villa.
urante el siglo XX ha mantenido una pauta demográfica de carácter recesivo, debido a la emigración de la población a núcleos urbanos de mayor tamaño: el año de máxima población censal fue 1897 con 1.673 vecinos, descendiendo a 1.230 en 1950, 890 en 1.970, 702 en 1.991; según el padrón de 1 de enero de 2008, la población cuenta con 758 habitantes. Un 19% de su población en el 2008 era de nacionalidad extranjera, principalmente de otros países de la Unión Europea.
La economía se basa principalmente en la agricultura de secano (almendra, aceite, frutas y legumbres), pequeñas industrias de juguetes, reclamos publicitarios y en el turismo rural.
Fuente:Wikipedia