











La Gaviota Patiamarilla (Larus Cachinnans) es un ave que en España sobrepasa las 100.000 parejas reproductoras en grandes colonias a la vez que hacen aparición, tanto en ambientes naturales como urbanos litorales, pequeñas colonias que llegan incluso a ciudades del interior.
El gran incremento de esta especie tanto en el litoral como en zonas del interior de la Península Ibérica es debido a su carácter oportunista. El aumento artificial de los recursos tróficos como resultado de la actividad humana –descartes pesqueros, residuos orgánicos en basureros, aumento de presas de origen exótico– ha provocado cambios en sus hábitos alimenticios, lo que se ha saldado con un aumento de sus poblaciones.
Estas gaviotas causan incidencias sobre otras colonias de aves, depredan sobre los pollos de otras especies y las desplazan de sus lugares de nidificación. En las colonias urbanas generan conflictos con la población humana: ruidos, suciedad y deterioro de edificios, vuelos intimidatorios y llegando a utilizar como reposaderos las pistas de aeropuertos y zonas industriales. Por todo ello, tanto en las colonias naturales como en algunas ciudades, se están llevando a cabo planes de descaste.





Benidorm ha experimentado desde mediados del siglo XX una transformación urbanística extraordinaria, que ha hecho que su población pasara de los 5.000 habitantes a finales de la década de los 50, hasta los 71.000 actuales.
Por otro lado, Benidorm es la localidad con más rascacielos por habitante del mundo y la segunda en cuanto al número de ellos por metro cuadrado, después de Manhattan. El que fuera el edificio más alto de España, el Hotel Bali III, se encuentra en Benidorm, siendo el hotel más alto de Europa. También se ha comenzado la construcción del edifico residencial más alto de Europa que se llamará Intempo (200 m.).


El arte de pesca de la almadraba, una especie de inmenso laberinto marino de redes fijas mediante el cual se capturan los atunes en sus periodos migratorios, alcanzó esplendor en Benidorm. Desde muy antiguo (siglo XIV) este arte se vino practicando en la villa, pero a partir del siglo XVIII los pescadores de Benidorm irán granjeándose por todo el Mediterráneo una merecida fama de técnicos excelentes. Los capitanes se denominaban arraixos en valenciano, arráeces, pues su almadraba del Racó de l’Oix será una de las más eficientes. Los duques de Medinaceli gozarán del privilegio regio de explotar esta industria, quienes, a su vez otorgarán concesiones a empresarios.
En torno al 1925 se construyen los primeros chalets en el área de la Playa de Levante. Durante la Guerra Civil española de 1936-1939 la población formará parte de la retaguardia del territorio republicano y participará en los aires de cambio de la época con la incautación sindical, verbigracia, de la Almadraba del Racó de l’Oix.
Poco a poco se recuperarán las actividades socioeconómicas tras el conflicto bélico, con la pesca como ramo productivo más destacado. Sin embargo en la década de los años cincuenta se dan los pasos para producir una verdadera transformación. Por un lado, en 1952, se cierra por bajo rendimiento en capturas la Almadraba del Racó de l’Oix, algo traumático para muchas familias dependientes de la misma; pero, por otro lado, en 1956 el Ayuntamiento aprobaba el ordenamiento urbanístico de la villa en orden a crear una ciudad concebida para el ocio turístico a base de calles bien trazadas y amplias avenidas siguiendo la configuración de las playas.
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