
Cualquiera que haya estado en la playa sabe que el agua de mar es salada. Todo el mundo también sabe que el agua de la lluvia, de los ríos o incluso el hielo es dulce. ¿Por qué hay agua en la Tierra que es dulce y otras que no? Hay dos pistas que nos dan la respuesta.
Primero, el agua dulce no está completamente libre de sales disueltas. Incluso el agua de la lluvia tiene trazas de sustancias que se disuelven en ella a su paso por la atmósfera. En algunos casos debido a la contaminación, pero también hay sustancias naturales.
Cuando el agua de la lluvia atraviesa el suelo, disuelve minerales. En el agua que bebemos no podemos apreciar el sabor de estas sales porque su concentración es muy baja. Finalmente, este agua con pequeñas cantidades de minerales o sales disueltas llega a los arroyos y termina en lagos y océanos.
En Sal Lake o en el Mar Muerto, no hay salida de agua. Todo el agua que llega a estos lagos, sólo sale por evaporación. Cuando el agua se evapora, las sales disueltas quedan en el agua. Solo unos pocos ríos son salados porque los ríos aportan sales a los lagos, parte del agua se evapora, y el contenido de sal aumenta. El mismo proceso hace los mares salados. Los ríos llevan sales disueltas al océano. El agua se evapora de los océanos para volver a caer como lluvia y alimentar a los ríos, pero las sales permanecen en los océanos. A causa del enorme volumen de los océanos, cientos de millones de años de entrada de rios se requerirían para que el contenido de sal llegara a los niveles actuales.
Los ríos no son la única fuente de sales disueltas. Hace unos veinte años, se descubrieron algunos hechos en la cima de las cordilleras oceánicas que modificaron nuestras ideas acerca de cómo el mar se hizo salado. Existen géiseres submarinos que expulsan agua caliente que disuelve minerales de la corteza submarina y los lleva al océano. Estas fuentes tienen un importante efecto en la salinidad del agua del mar. Las reacciones entre el agua del mar y el basalto oceánico, la roca principal de la corteza, no se producen en un único sentido, algunas de las sales disueltas reaccionan con la roca y se depositan en ella, disminuyendo el contenido en sal del agua.
Un último proceso que lleva sal a los océanos es el vulcanismo submarino, la erupción de los volcanes bajo el agua. El proceso es similar al caso anterior en el que el agua del mar disuelve algunos de los minerales de la roca caliente.
1 comentarios:
Parece una pintura. Qué explosión de color. Me gusta mucho...
La explicación me viene de perlas, porque esa es una de las preguntas frecuentes que me hace mi hijo.
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