

Este colosal inmueble se caracteriza, amén de por su altura, por los vistosos murales pintados en sus fachadas y, al encontrarse emplazado frente al puerto, se ha convertido, junto con el castillo de Santa Bárbara, en un elemento característico del horizonte alicantino.
Este hotel, que terminó de construirse a finales de 1971, cuenta con 123 habitaciones de cuatro estrellas y un restaurante en el piso 26. El resto de edificios que están a su alrededor no le llegan ni a la mitad de su altura.
2 comentarios:
Añadiré dos cosas: el mural nordeste (el perpendicular a la Rambla), no es pintado sino un mosaico de miles de piezas y fue hecho en 1968 por Manuel Baeza. El otro (que no sési está diseñado por baeza o no) si que está pintado.
La segunda cosa es que el Ayuntamiento se niega a proteger los murales en su nuevo PGOU (bueno el Ayto no, el equipo redactor), es decir: que si a los dueños les da por pintar las medianeras de color negro o verde o blanco, pues lo pueden hacer, así que ya ves el panorama que se nos puede presentar.
Mira, me has dado envidia y hoy o mañana, publico un articulito en mi blog (claro con unas fotos menos chulas, jejeje). Saludos.
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